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18 ago 2012

COILHOUSE - Tecnología en tiempos de sexo equivale al futuro


Una ilustración de un ático de 1974 para el primer párrafo de Crash de J.G. Ballard. Si eres un poco pervertido y no estás familiarizado con Crash, o si solamente has visto el (excelente) filme de Cronenberg basado en el libro, te recomiendo le des un vistazo.

Sobre los perfiles de su cuerpo se encuentran ahora equilibradas las emociones metalizadas de los sueños tecnológicos que compartimos.

Nótese también:



Extraído del webzine COILHOUSE.

11 ago 2012

COILHOUSE - Blind Love por Paul Komoda


“Blind Love” es una de mis obras favoritas de Paul Komoda. En la obra figura Courtney Claveloux, uno de los personajes principales en las historias de Paul. No quiero hablar mucho sobre que tipo de persona es Courtney o que hacen ella y sus amigos, pero puede decirse que le gusta la acción con tentáculos. También le gustan los animales de peluche. Más sobre Courtney pronto.



Extraído del webzine COILHOUSE.

19 nov 2011

La Venus de las Pieles



Botas brillantes, botas brillantes de cuero
La niña del látigo en la oscuridad
Tu esclavo viene con un cascabel, no lo rechaces
Golpeale, mi ama, y cura su corazón

Pecados aterciopelados, sacados de fantasías callejeras
Compra los disfraces que ella llevará
Las pieles de armiño le dan un aspecto imperioso
Severin, Severin te espera allí

Estoy cansado, estoy aburrido
Podría dormir mil años seguidos
Mil sueños que me despertarían
Colores distintos hechos de lágrimas

Besa la bota de cuero brillante
Cuero brillante en la oscuridad
Lame las correas, el cinturón que te espera
Golpeale, mi ama, y cura su corazón

Severin, Severin, habla tan suavemente
Severin, ahí abajo, arrodillado
Saborea el látigo, de un amor que sale caro
Saborea el látigo y luego suplícame

Estoy cansado, estoy aburrido
Podría dormir por mil años seguidos
Mil sueños que me despertarían
Colores distintos hechos de lágrimas

Botas brillantes, botas brillantes de cuero
La niña del látigo en la oscuridad
Tu esclavo viene con un cascabel, no lo rechaces
Golpeale, mi ama, y cura su corazón

20 oct 2011

Por favor, Dios, abandonanos.

Ilustración por Kaori Yuki para Angel Sanctuary


Huyendo del mundo, dejando todo atrás...

No conoceremos esta felicidad por mucho tiempo...

Ahora... sólo por este momento...

No hay Dios aquí.
Nadie nos conoce.
Nadie nos critica.

Probablemente somos culpables...
Pero somos los pecadores más felices del mundo.


Angel Sanctuary, tomo III, capítulo II, página 22.

2 oct 2011

Ángel y Sara III

EL DOLOR


El frío le adormecía los pensamientos y el alcohol los sentidos, deambulaba por esos bizarros callejones, tan estrechos, oscuros y sucios como sentía su alma, vagaba sin algún rumbo mientras una lágrima amarga le rodaba por la mejilla, se acercó a un muro viejo y maltratado y lo golpeó una y otra vez hasta que vio como la sangre manaba de su puño, nuevamente caminó hasta que llegó sin quererlo a la puerta del cité en el que vivía. Se acercó hasta la puerta de su habitación y vaciló, solo por un segundo vaciló, entró a la pequeña y oscura habitación que tan prolija y modestamente estaba decorada, el aroma de jazmines le hirió las sienes como una aguja despiadada y observó a su amada...

Sara estaba tal cual él la había encontrado, reposando en aquella cama que tantos buenos y malos momentos había presenciado, lucía tan hermosa con esa sonrisa plácida en sus labios y el cabello tan cuidadosamente arreglado, con sólo su rostro descubierto de las mantas con las que estaba cobijada, porque cuando llegó la encontró dormida y helada y pensó que lo mejor sería no despertarla. Olía a jazmines, siempre había olido a jazmines, fue lo primero que notó la primera vez que hicieron el amor cuando hundió el rostro entre sus senos. Se acercó a ella y suavemente la besó en sus labios fríos y sonrientes; las lágrimas nuevamente comenzaron a manar de sus ojos, duras, amargas y asfixiantes, la destapó con brusquedad y la sacudió con fuerza, le dio un golpe en la cara y le gritó ¡despierta!, pero nada. Arrepentido le acarició el vientre y le pidió perdón, la besó nuevamente y con una esponja comenzó a limpiar de su cuerpo la sangre suavemente. Que extraño, como se acopla el aroma de la sangre con el de los jazmines, es como si siempre hubieran estado unidos y nunca lo noté, pensó. Observó que a un costado de Sara había un trozo de espejo manchado de sangre, se recostó junto a ella, acarició su rostro y besó su vientre, lo deslizó decidido por su cuello y una última lágrima de sus ojos manó.


Por Ishtar. Tomado del ya inexistente grupo de MSN "De Letras, Sangre y Muerte" en 2005 aproximadamente.

Ángel y Sara II

LA ELECCIÓN


Mientras el ocaso se hacía presente y la luz se desvanecía en las tinieblas aquellos seres de alma aletargada abrían sus ojos, los majestuosos cuervos emprendían el vuelo y las sagaces hienas sonreían a la muerte. En ese preciso instante Sara se hizo Dios y decidió poner fin a su vida, era el momento adecuado, Ángel había salido y la pequeña habitación parecía mas amplia, oscura y silenciosa. Con exquisita delicadeza Sara desnudó su cuerpo y llenó el pequeño lavatorio con agua perfumada con jazmines, cogió una esponja que lenta y suavemente recorrió su cuerpo, luego se paró frente al espejo y observó por unos segundos la palidez de su piel y la redondez de su vientre; por un instante vaciló, pero se miró a los ojos y supo que era su elección. Cogió el cepillo y con paciencia peinó su cabello una, dos, tres veces y lo recogió en una trenza que luego rodeó en sí misma; pausadamente, con una paz absoluta, buscó entre sus pocas pertenencias esa camisola de exquisito satín que le obsequió Ángel y cubrió su palidez con ella. Tomó el espejo, se observó y sonrió satisfecha, enseguida lo arrojó contra el suelo y tomó uno de los fragmentos, lo escogió con un cuidado infinito, como si se tratara de una hermosa gema que le ofrendara a Ishtar, escogió un trozo filoso, largo y delgado que creó un pequeño arcoiris con la luz de la vela reflejada en sus ángulos, nuevamente Sara sonrió complacida, lo observó detalladamente y lo acercó a su delicado cuello mientras se sentaba en la cama que tantas veces presenció su pasión y la escuchó decir Te amo, lo deslizó firme, segura, por unos segundos la maravilló ver su sangre brotar y Sara sonrió por última vez.


Por Ishtar. Tomado del ya inexistente grupo de MSN "De Letras, Sangre y Muerte" en 2005 aproximadamente.

*Recuerdo que había un pequeño fragmento extra entre las partes I y II, buscaré en mis discos viejos, si lo encuentro, lo publico.

Ángel y Sara I

SOLOS EN LA OSCURIDAD


En un rincón oscuro del mundo y olvidado por Dios yacían los atormentados cuerpos de dos renegados que estaban conscientes de la mortalidad de sus almas. Herejes les decían, sacrílegos les apuntaban... como disfrutaban de la mediocridad del poblado, ellos sonreían y solo pasaban.

Solían preguntarse entre ellos:
- ¿Acaso esta gente no tiene criterio?.
- No, no es éso, sólo es que se mantienen ciegos.
- ¿Ciegos?, ¿cómo pueden estar ciegos?.
- Es que sus ojos solamente ven las apariencias.
- Que raro es todo ésto. ¿Tú ves como yo veo?.
- Nosotros nacimos carentes de velo.
- ¿Es éso bueno?.
- No lo sé, sólo sé que vemos: debemos observar aunque no lo deseemos el dolor de la gente, la suciedad del ambiente, la ignorancia ensalzada, el aura de muerte... Ahora tú dime, ¿es éso bueno?.
- ¿Cómo decirlo?, ¿cómo saberlo?. Tienes razón, lo veo, pero en mis ojos sólo encuentro dolor... no solamente veo, también siento.

Mientras pensaban en ésto escuchaban a lo lejos los gritos de los infantes y las risas de sus madres. Pero éso solamente era el comienzo: al agudizar sus sentidos podían escuchar los llantos y las plegarias que se diluían en la noche sin ser contestadas. Se observaron y se estremecieron, se percataron de que estaban solos a la deriva en un vacío flagelante, que únicamente se tenían a ellos, y aunque yacían agonizantes, sus miradas se cruzaron descifrando sus interiores: Oh, ¿acaso puede ser ésto?, y por fin comprendieron que ya eran uno, el hermano dolor lo había decidido y la bella penumbra los había desposado. ¿Cómo puede ser así si somos hermanos?, Ya no lo somos, mi reflejo amado. Él, aturdido, observó la voluptuosidad de Sara, siempre la había visto, ahondaba su alma, pero nunca miró su cuerpo pues era su hermana, ahora sabía que era perfecta; trato de resistirse pero luego meditó: Somos uno los dos, y nuevamente la observó, mientras ella con la mirada su piel abrazó, ésto ya no lo turbó y comenzaron a acercarse con solemne y parsimonia alegría, tímidamente ella rozó su rostro y él fuertemente se apoderó de su talle, nuevamente sus miradas se cruzaron y con su sombrío esplendor se susurraron Te amo, se unieron fervientes en el más hondo beso y por vez primera sintieron calor en sus almas, con ceremonia y respeto desnudaron sus cuerpos y se extasiaron al observar la exquisita complejidad de ellos. La pasión otorgada por la llama de Satán en su más puro estado los llevó al extremo y por instinto absoluto fundieron sus cuerpos, sin prisa, en silencio; las lágrimas brotaban de emoción y contento mientras juntos danzaban en honor al maestro, una y otra vez se repetía el encuentro hasta que sus cuerpos aprendieron la sincronía del opuesto, esta danza perfecta de lágrimas y deseo los transportó unidos al averno.


Por FloresDelMal. Tomado del ya inexistente grupo de MSN "De Letras, Sangre y Muerte" en 2005 aproximadamente.